Alcalá de Henares está a un rato de Madrid y aun así mucha gente que vive aquí nunca ha ido. Es una pena: su universidad y su casco histórico son Patrimonio de la Humanidad y es la ciudad donde nació Cervantes. La forma más cómoda de conocerla en una mañana es con alguien que te la cuente.
Es un recorrido de 2 horas y 30 minutos que combina dos cosas:
Es decir, no tienes que hacer colas ni comprar entradas por separado: llegas al punto de encuentro y del resto se encargan ellos.
La visita es de CompluTour, una empresa de guías de Alcalá con 4,9 estrellas en Google y más de 1.400 reseñas, que es mucho decir para un tour.
La visita sale los sábados y domingos a las 12:00 desde la Plaza de San Diego, junto a la Universidad, con fechas abiertas hasta finales de diciembre. Las entradas están desde unos 17€ en Planazos.
Para llegar desde Madrid, lo más fácil es el Cercanías: desde Atocha se tarda unos 35-40 minutos hasta Alcalá de Henares, y desde la estación se va andando al centro.
Reserva en Planazos y llega con tiempo para un café en la calle Mayor antes de empezar.