Hay experiencias que uno asume que son "solo para visitantes" — hacer tu propia paella, brindar con sangría — y que en realidad son de los planes que mejor funcionan precisamente porque no hace falta ser turista para disfrutarlos. Solo hace falta tener ganas de cocinar algo con las manos y sentarte a comerlo con quien te acompañe.
A diferencia de un taller de cocina técnico donde hay que seguir pasos muy precisos, hacer paella tiene ese punto de celebración compartida — se cocina juntos, se prueba mientras se hace, y al final hay una mesa con algo que has hecho tú mismo, acompañado de sangría de verdad, no la versión embotellada.
En La Latina (Calle de los Mancebos 12), hay sesiones disponibles el 12 y el 14 de septiembre, con precio fijo de 50€ por persona y 10 plazas por sesión.
Con dos fechas concretas y un grupo limitado, no es un plan que puedas dejar para "cualquier día" — pero tampoco hace falta reservarlo con meses de antelación, justo el punto donde Planazos encaja mejor.