Cuando alguien menciona "lanzamiento de hacha" como plan, la reacción típica es entre curiosidad y escepticismo — suena a algo de otro país, o directamente peligroso. La realidad es mucho más sencilla: es un plan controlado, con instructor, pensado para que cualquiera pueda probarlo sin ninguna experiencia previa.
Tiene ese punto competitivo de los dardos o los bolos, pero con más adrenalina — cada lanzamiento es un pequeño reto contra ti mismo (o contra quien te acompañe), y la satisfacción de clavar el hacha en el blanco es instantánea. Es el tipo de plan que empieza con "vamos a probar 20 minutos" y acaba en una hora larga sin que nadie se dé cuenta del tiempo.
Hachaland, en Madrid, tiene sesiones disponibles casi a diario entre el 15 y el 30 de septiembre (24 sesiones en total), con un precio de 12€ por persona.
Con tantas fechas para elegir y un precio tan accesible, es de esos planes fáciles de decidir casi en el momento — perfecto si te ha entrado la curiosidad ahora mismo.